En la A8, entre Santander y Bilbao, tuvieron la brillante idea de poner un tercer carril en algunos tramos con pendiente, la idea era buena, lo que no pensaron es que una carretera con tanto tráfico como esa, al incorporarse otra vez al tramo de dos carriles, se crea ese efecto embudo que colapsa la carretera y casi hubiese sido mejor dejas sólo dos carriles. Que se lo pregunten a los que suelen comerse las retenciones de los domingos en dirección Bilbao