No soy uno de los miembros del club más activos, pero en estos días menos, y es que no me encuentro demasiado bien animicamente. El domingo día 6 de septiembre estabamos en casa tranquilamente en el salón, y mi hija que es una polvorilla estaba en el sofá, se ponía de rodillas, saltaba de culete, y de pronto oigo un golpe seco, miro y la veo con la cabeza en la mesa pequeña, la cojo y tenía la cara llena de sangre. El susto fue monumental, se había dado en el ojo. Salimos corriendo al hospital, el diagnóstico fue traumatismo en zona ocular con colgajo, es decir, se le salió tejido interno que no fueron capaces de meterle. En lugar de darle puntos de sutura le aplicaron pegamento quirúrgico. El aspecto del ojo daba miedo.
Llevamos desde ese día en una procesión de pediatras y dermatólogos, tanto de la seguridad social como particulares. Para colmo, como consecuencia de la herida, le ha crecido un granuloma piogénico ( crecimiento anormal de la carne que es frecuente después de un traumatismo).
De la última visita al dermátologo salimos algo esperanzados, nos dijeron que era posible que se cayese sólo, pero esta noche se le ha caido la costra que lo recubría, y eso no tiene pinta de que se caiga solo. Estamos esperando para que nos avisen para las pruebas de la anestesia, ya que se puede quitar pero la zona es muy delicada para hacerlo con anestesia local.
Lo cierto es que estoy acojonado ( con perdón ) pero aunque la cosa podía haber sido peor, ya que gracias a Dios no tuvo daños interno en el ojo, lo de la anestesia general en mi niña de 2 años me asusta. El tiempo se me está haciendo eterno.