Es muy difícil sufrir esa avería en la cabeza del pistón, que ha puesto Alvarit0 en la foto, sólo por el hecho de usar 98 en vez de 95 (casi imposible, diría yo), aunque el uso de la 98, también tiene sus ventajas.
Os paso un post del compañero Osito de coches.net donde explica perfectamente el porqué del "picado de biela":
¿Que es picar biela?
Picar biela es el término coloquial para dos efectos diferentes, que se suelen confundir. Hablamos de la preignición de la mezcla, o de la detonación.
Los síntomas son un ruido metálico muy característico, como de golpeteo metálico en el motor, acompañado de una pérdida de potencia. Se suele notar especialmente con las ventanillas bajadas. Suele ser más habitual su aparición al pisar a fondo a regímenes medio-bajos, y con climas calurosos. Esos factores hacen más fácil su aparición, aunque por poder, se puede dar en cualquier régimen por distintos motivos (mal reglaje del encendido, octanaje incorrecto, etc).
1.- Preignición. Este efecto se produce casi exclusivamente en motores de competición, y principalmente debido al uso de un octanaje incorrecto. Consiste en que al comprimir la mezcla de combustible, ésta se inflama espontaneamente debido al aumento de Presión y Tª por la compresión. La explosión se produce antes de tiempo, y pilla al pistón subiendo. La única forma de corregirlo es reducir la relación de compresión del motor (difícil, es una característica constructiva del motor), o aumentar el octanaje (poder antidetonante) del combustible. Se considera que en condiciones de apertura total del acelerador, la preignición puede acabar con un motor en pocos segundos. Es extremadamente perjudicial.
2.- Detonación. Esta es la que nos encontraremos en la vida cotidiana en nuestros coches. Los motivos de su aparición pueden ser desde un octanaje incorrecto, bujías de grado térmico incorrecto, acumulación de carbonilla, hasta un avance incorrecto del encendido u otros muchos factores. La diferencia con la preignición es que aquí el proceso se desencadena en el momento en que la chispa de la bujía salta. Hay un frente de llama que recorre la mezcla. Según ésta se va quemando, la Tª y la presión en el cilindro aumentan, y puede darse el caso de que parte de la mezcla aún por quemarse, sufra de preignición debido al aumento de presión en el cilindro. Se crea así un 2º frente de llama, y el resultado global es una explosión más rápida y violenta de lo normal (detonación). Los efectos son los mismos: la explosión coge al pistón cuando aún no ha acabado de subir, empujándolo hacia abajo en contradirección (de ahí el golpe metálico que oímos), y perdiendo potencia (puesto que parte de la explosión frena al pistón en lugar de acelerarlo). No es tan perjudicial como la preignición, aunque no es bueno. Si notamos detonación en nuestro coche, deberíamos llevarlo al taller a revisarlo, aunque no es probable que suframos una avería seria, salvo si el efecto es extremadamente acusado.
Puesto que en el 2º caso todo el proceso se desencadena a partir del salto de la chispa, la solución, aparte de un mayor octanaje de la gasolina (que evitaría que parte de la mezcla sufriera preignición), es más fácil: basta con reducir el avance del encendido. Con hacer que la chispa salte más tarde, podemos conseguir que a pesar de que parte de la mezcla sufra preignición, ésta se produzca aún así en el momento correcto, cuando el pistón está en su posición correcta, eliminando el picado de biela y los efectos perjudiciales para el motor. De todos modos, esto traerá consigo una disminución del rendimiento del motor, pero al menos no sufrirá. Todos los sistemas de encendido actuales traen un sensor de picado y son capaces de variar el avance del encendido de forma correspondiente cuando detectan este efecto. El sensor detecta la detonación (se detecta como una vibración de alta frecuencia en el motor típicamente sobre los 15 kHz), y retrasa el encendido (momento en que salta la chispa) para eliminarlo. Debido a esto, muchos motores que necesitan gasolina de 98 octanos, pueden funcionar sin problemas con octanajes de 95 o incluso tan bajos como 91 octanos. El sistema de gestión del encendido retrasará la chispa lo suficiente para que no haya detonación, pero el coche dará menos potencia que con la gasolina de 98, ya que la combustión no es la idonea. Un coche preparado para 95, por el contrario, puesto que con la de 95 ya no sufre detonación y la chispa salta en el momento idoneo, no tendrá ventaja en usar gasolina de 98 octanos. El rendimiento del motor será el mismo con 95 y con 98 y el avance del encendido no variará. Estaremos tirando el dinero si le ponemos de 98.
Así pues, el picado de biela se manifiesta como un golpeteo metálico acompañado de una pérdida de potencia del motor, y se soluciona principalmente retrasando el encendido, o usando gasolinas de mayor octanaje (en el 99,9% de los casos el problema será el avance del encendido, lo que vulgarmente se conoce como poner "a punto" el motor). En los coches modernos, jamás deberíamos notar este problema. El sistema de gestión del motor debería evitar por completo la detonación. Si lo notamos, decididamente algo no va bien en el motor.
Espero que haya servido de algo.
Bye