También uno mi más sentido pésame a las familias afectadas

Lo malo de estas cosas es que a veces (aunque no parece ser el caso) son impredecibles. En el barrio de mi mujer en Valladolid un tarado quiso suicidarse, abrió unas bombonas de butano y voló con él como 3 pisos de un edificio. "Afortunadamente", sólo murió él, pero arruinó a sus vecinos (el edificio ha estado como 15 años cubierto con los jirones de los plásticos con que taparon las habitaciones, hasta que se han dignado a reconstruirlo).
Con este rollo quiero decir que a veces no dependemos de nuestro buen hacer, siempre puede llegar un malnacido que te arruina la vida (igual que en muchos accidentes de tráfico)...
