A mi me paso una vez y lo noté nada más poner el pié al suelo, que el bicho se movía. Desde entonces siempre miro la lucecita. Lo que me he dado cuenta, es que si tiras del botón y los sueltas muy rápido, a veces no lo pilla. Si lo mantienes tirado, aunque sea un segundo, nunca falla. Hay que vigilar con las prisas...