Una auténtica pena, lo siento mucho por la familia de la niña. Aquí, en Sta. Coloma de Gramenet, aun tenemos el recuerdo de la explosión del año pasado, donde murieron dos personas; de hecho, todavía está el solar con flores, velas, carteles, fotos, etc, aunque el fin de semana pasado ya pusieron la primera piedra del nuevo edificio, pero las vidas de estas personas, incluida la niña de Cornellà, nunca más se podrán recuperar.
Pero es que, sin ir más lejos, ayer, al lado de mi casa, una excavadora cortó unos cables de la luz, y, posiblemente, del gas, de unas casa que estaban tirando, provocando un incendio y el consiguiente corte de calles y desalojo de familias colindantes. Esto pasó a las 6.30 de la tarde y a las 12 de la noche aún estaban trabajando en ello los de Endesa y Gas natural, aparte de otras compañías instaladoras y de los bomberos.
¿Para qué sirven, entonces, tantas revisiones y controles, si el fallo puede ocurrir en cualquier momento y en cualquier sitio?
Mi más sentido pésame a la familia de la niña.