Hay que tener en cuenta que también somos
la más fuerte.
Precaución, amigo conductor. No todo depende de nosotros, a veces depende de los otros, pero sigue siendo el factor humano.
Cuando tomemos los mandos del coche, guardemos un minuto de silencio y recapacitemos ...

(pero no
cada vez que subamos eh!, que tampoco hay que dejarse llevar por el pesimismo)